El proyecto de la eslovaca Inobat para implantar su megafábrica de baterías en Valladolid volvió a quedarse sin recibir las subvenciones del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC). Una historia que se repitió en la primera y segunda convocatoria, extendiéndose así el humo de un plan empresarial que generaría más de 2.000 empleos en la capital vallisoletana. Y por si fuera poco, el polvo que se levanta con este proyecto sin arrancar se mezcla con el de Switch Mobility, todavía en incertidumbre cuanto estaba previsto que generase más de 7.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
Todavía retumban en la memoria aquellas imágenes por el mes de marzo de 2022 en las que varios políticos, entre ellos el entonces alcalde de la ciudad, Óscar Puente, la ministra de Transportes en aquellas fechas, Raquel Sánchez, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, con palas en mano para colocar las primeras piedras en los que serían los terrenos de la fábrica de autobuses eléctricos que se alojará en Valladolid gracias a Switch. Pero un vistazo a los terrenos de la antigua azucarera de Acor vislumbran que, tres años años después, el paisaje sigue idéntico, sin rastro de la planta de producción de los buses, la de ensamblaje de baterías eléctricas, del centro centro tecnológico de investigación, así como otra área de furgonetas eléctricas.

Entre incentivos fiscales y subvenciones que recibió Switch, parecía evidente que algo no marchaba correctamente en el proyecto de la empresa eslovaca cuando se conoció un trasvase en cargos de máxima responsabilidad, como el de Andy Palmer. El que era consejero delegado de la compañía dejó el puesto por «motivos personales», considerando «que era el momento adecuado» para dejar sus cargos en Switch Mobility. Un «momento adecuado» que llegaba el 4 de noviembre de 2022, cuando ni siquiera se había iniciado la construcción de ninguna planta operativa que había prometido ni entregó ningún autobús desde Valladolid.
No fue la única razón que esgrimió Palmer para abandonar su cargo, justificada también para poder dedicar más tiempo a las otras empresas y proyectos en los que participaba, también ligados al ámbito de la electrificación del automóvil, como Inobat, el otro gran proyecto anunciado para Valladolid. De desaparecer de la dirección de la fábrica india con un proyecto en el limbo, renació en la compañía eslovaca para conseguir la implantación del proyecto en la ciudad vallisoletana. Pero como un vaso comunicante a añadir en este nubarrón empresarial, la misma incógnita se mantiene para la que iba a ser una megafábrica de baterías.
La segunda palanca industrial y de empleo que se auguraba para Valladolid con Inobat arrancaría su primera de cuatro fases de obras en octubre de 2024 con hasta 500 empleos directos, con la construcción de ocho naves que ocuparían alrededor de 60 hectáreas en la zona de Palomares, junto a la Ronda Exterior. Pero como los terrenos comprados por Switch, lo único que se puede vislumbrar son infografías de lo que un día será una posible realidad, sin haberse levantado este caso ni una piedra. Y es que en lo que respecto a este proyecto, los trámites urbanísticos son más complejos, con una obligada modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, dado que el terreno donde se instalará Inobat no está catalogado en su totalidad como industrial.
Por tanto, ni licencia de obras ni presentación del proyecto, aún pendiente su redacción. Y también sin presupuesto, con solo un capital social de 3.000 euros, aparentemente insuficiente para una empresa que pretende realizar una inversión de 3.000 millones de euros y crear 2.100 empleos directos en su fábrica de baterías de Valladolid.

Un «momento adecuado» que llegaba el 4 de noviembre de 2022, cuando ni siquiera se había iniciado la construcción de ninguna planta operativa que había prometido ni entregó ningún autobús desde Valladolid.
No fue la única razón que esgrimió Palmer para abandonar su cargo, justificada también para poder dedicar más tiempo a las otras empresas y proyectos en los que participaba, también ligados al ámbito de la electrificación del automóvil, como Inobat, el otro gran proyecto anunciado para Valladolid. De desaparecer de la dirección de la fábrica india con un proyecto en el limbo, renació en la compañía eslovaca para conseguir la implantación del proyecto en la ciudad vallisoletana. Pero como un vaso comunicante a añadir en este nubarrón empresarial, la misma incógnita se mantiene para la que iba a ser una megafábrica de baterías.
La segunda palanca industrial y de empleo que se auguraba para Valladolid con Inobat arrancaría su primera de cuatro fases de obras en octubre de 2024 con hasta 500 empleos directos, con la construcción de ocho naves que ocuparían alrededor de 60 hectáreas en la zona de Palomares, junto a la Ronda Exterior. Pero como los terrenos comprados por Switch, lo único que se puede vislumbrar son infografías de lo que un día será una posible realidad, sin haberse levantado este caso ni una piedra. Y es que en lo que respecto a este proyecto, los trámites urbanísticos son más complejos, con una obligada modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, dado que el terreno donde se instalará Inobat no está catalogado en su totalidad como industrial.
Por tanto, ni licencia de obras ni presentación del proyecto, aún pendiente su redacción. Y también sin presupuesto, con solo un capital social de 3.000 euros, aparentemente insuficiente para una empresa que pretende realizar una inversión de 3.000 millones de euros y crear 2.100 empleos directos en su fábrica de baterías de Valladolid.
Un paso para afianzar producción en la macroplanta de Valladolid apuntó a ser a través del gigante chino Gotion, un posible aliado inversor que Inobat buscaba para relanzar su sociedad y desbloquear la construcción del proyecto. Sin noticias de su alianza, el pasado febrero se conocía que la compañía iba a llevar a cabo una inversión de 1.200 millones en una fábrica en Eslovaquia, su país de origen, junto a Gotion para erigir una planta con el doble de capacidad que la proyectada para Valladolid para empezar a estar operativa en 2027 y generará mil empleos. Mientras tanto, no hay señales de una implicación de Gotion en la capital vallisoletana.
En busca de esa financiación, Inobat tampoco ha logrado una vía de escape a través de las subvenciones del Ministerio de Industria y Turismo, sin haber conseguido ser seleccionado su proyecto en ninguna de las tres convocatorias del PERTE VEC. De hecho, el último de esos rechazos llegó con las ayudas destinadas en la sección de cadena de valor en las que otros proyectos de Valladolid, como el de la fábrica de Renault, recibía más de 22 millones, mientras el de la compañía eslovaca no aparecía entre los seleccionadas. Una muestra más del desvanecimiento de este proyecto, que ya vio como en la línea de baterías de esta tercera convocatoria del PERTE VEC no era seleccionado para recibir un montante de 142 millones – 100 de subvención y 42 de préstamo- solicitados al «no superar el criterio el criterio de elegibilidad comercial por no alcanzar el umbral de tres puntos».
¿Realidad en 2027?
En un replanteamiento de los objetivos, el segundo retrasar de febrero de 2024 a finales de 2025, la compañía eslovaca ahora deja en el aire su calendario de actuación a expensas de la cuarta convocatoria del PERTE VEC para obtener la financiación necesaria para este proyecto, cuyo plazo de presentación de solicitudes finalizó el pasado 17 de julio. Es decir, lo que podría alargar su puesta en marcha a finales de 2026 o principios de 2027.
Pero con o sin estas subvenciones, dotadas en total con 1.250 millones de euros, la mirada se enfoca más allá de 2027 a expensas de cómo se desarrolle la fábrica de Eslovaquia, cuya primera fase está comprometida según el actual IA (acuerdo de inversión) con 20 GW/h y con fecha de operación comercial (COD) en 2026, lo que la haría estar operativa al año siguiente.
No se quedaría muy lejos de esas fechas previstas el proyecto de Switch, que envió una carta al Ayuntamiento de Valladolid hace un año para reflejar la intención de retrasar a 2026 la apertura de la fábrica de autobuses eléctricos a la vista de la situación del mercado del vehículo eléctrico. En el escrito, firmado por Mahesh Babu, CEO de Switch, quien visitó Valladolid en febrero de 2023, la empresa señaló que se vio obligada a «replantear objetivos y adaptar el calendario de actuación a los tiempos del mercado» y añadió que «son sustancialmente diferentes a los previstos cuando se puso en marcha el proyecto en 2021».
Es más, en esa comunicación también indicaba la renuncia a «licencias ya obtenidas», como la de obras que recibió el 19 de octubre de 2022 bajo aprobación en la Junta de Gobierno del Ayuntamiento para la construcción de la fábrica
Ante todo, Switch no rechazó el proyecto en Valladolid, pero sí confirmó que sería nuevo retraso en unas obras que, según las primeras previsiones, finalizarían en el verano 2022 para un año después, en junio de 2023, contar ya con los primeros vehículos. De hecho, en el año 2027 alcanzaría el máximo de su producción, con una producción de 1.091 unidades/año en 2027 en tres líneas de producción y con 1.554 empleados.

Pese a estos nuevos imprevistos, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, mostró en ese momento su «confianza total y absoluta» para la materialización de Switch. «Es evidente que el mundo de la electrificación tiene unas incertidumbres claras y es lógico que la decisión de la empresa esté condicionada», manifestó al respecto. Entre tanto, un mes después de esas declaraciones, en marzo de 2025, tras confirmarse el abandono por parte de Switch de su planta en Reino Unido, Carnero utilizó el término «standby» para definir el estado del proyecto hasta el año 2026. A partir de entonces, «Switch tomará la decisión oportuna», confirmó.
Esa esperanza es la que también reflejó el regidor vallisoletano con Inobat para que su proyecto llegue a la ciudad, asegurando que mantiene un contacto «constante, directo y fluido» con los responsables de la empresa eslovaca y que acudiría al IV PERTE VEC.
Fco. Javier Del Campo Velasco
