Sin derechos individuales ningún código moral es posible

Sin derechos individuales ningún código moral es posible

No, no es posible vivir sin moralidad, ya que las normas morales son necesarias para la vida en sociedad. Sin moralidad, no podríamos confiar en los demás, hacer planes, ni dejar pertenencias dondequiera que fuéramos.  Sin un código moral no sería posible una sociedad humana adecuada. La sociedad ya tiene una escala de valores establecida, y al convivir con ella, se presupone la misma. El inmoral es aquel/a que viola una moral específica o la moral social. 

Cuando se dice que una persona actúa de manera inmoral, referimos una forma incorrecta que perjudica a los demás. Vivir en una sociedad sin moralidad supone que no se apliquen principios éticos ni morales, y ello puede llevar a la desconfianza, a la falta de cooperación y a la pérdida de referentes en quiénes confiar. Una vida amoral no permite hacer planes, no se podrían dejar pertenencias atrás y no se sabría qué esperar de los demás La codicia, sin restricciones morales, desgasta la confianza y cooperación. Se incita a perseguir satisfacciones inmediatas, como el placer o el beneficio propio.

Importancia de la moralidad 

Los valores morales crean un sentido de unidad, fomentando la cooperación y la comprensión entre las personas. Guían a las personas en la toma de decisiones éticas, contribuyen a una sociedad moralmente íntegra. Es por lo que los verdaderos valores no pueden ni deben reprimirse. 

Hacen que la vida sea plena y te brindan una mayor autoconciencia. Y sin una comprensión clara de ellos, podrías tener dificultades para auto descubrirte, el proceso de encontrar tu verdadero yo. Los valores morales deben incrementarse y perfeccionarse en ámbitos laborales, educativos, familiares y en toda la sociedad. La ausencia de valores insensibilidad, falta de honestidad, respeto, justicia, etc., generan muchos de los males que enfrentamos: delincuencia, violencia, crímenes, corrupción, drogadicción, etcétera. 

Cuando hablamos de “una sociedad sin valores” nos referimos a una desmoralización completa del ser humano, una sociedad donde no se aplican los principios éticos ni los valores morales desde ningún ángulo. Entre las causas que han llevado a tal pérdida encontramos: la desintegración y los conflictos familiares, la situación económica, el absentismo escolar y las adicciones, entre otros tantos factores. El aumento de la corrupción, la inseguridad ciudadana y el individualismo son resultados de tal situación. 

El desarrollo social y económico actual exige hoy más que nunca una respuesta oportuna de las instituciones responsables. Porque debemos seguir creyendo que hay esperanza, que se pueden generar los cambios desde el seno mismo de la familia, los centros de trabajo, de la escuela, del municipio y, por ende, de la sociedad, e una verdadera implantación de la justicia social.

La sociedad española podrá mejorar en la medida que se cultiven los valores, especialmente aquellos que procuran el respeto al ser humano. En esencia, debemos educar para desarrollar un ser que respete a sí mismo, a los demás y a la naturaleza, y que tenga valores espirituales. 

Comenzando por el sistema educativo, que debe cambiar cualitativamente. Ser más exigente, brindar una educación integral y retomar los valores esenciales de respeto, responsabilidad personal, honestidad y dignidad. Es fundamental el papel que debe jugar la educación, más proactiva, de más calidad y con una adecuada evaluación de los resultados alcanzados. Capaz de afrontar los problemas propios para mejorar la calidad formativa y las competencias de los educadores.

Francisco Javier Del Campo Velasco 

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