Dejad a los muertos que descansen en paz

Dejad a los muertos que descansen en paz

Tal día como hoy, el 1 de abril de 1940, se firmó el decreto por el que se aprobaba la construcción del Valle de los Caídos, tres días después se encargaba al arquitecto Pedro Muguruza el inicio de las obras, que no llegó a ver su obra culminada dado que falleció en 1952.

En 1950 había sido sustituido por el también arquitecto Diego Méndez, que fue quien diseñó la Cruz, una Cruz que tendría 150 metros de altura construida sobre un risco que la elevaba aún más. Se convertirá en la Cruz más alta del mundo. Las esculturas de la base de la cruz fueron encargadas a Juan de Ávalos, que esculpió a los cuatro evangelistas y en la base, y las cuatro virtudes cardinales en la zona de transición de aquella al fuste de la cruz. Además Ávalos esculpió la Piedad que sería enclavada encima de la puerta de entrada a la basílica. Para hacerse cargo de la abadía se eligió a la orden benedictina, siendo su primer abad Fray Justo Pérez de Urbel. La construcción fue realizada por obreros libres contratados, a los que se les unió, meses después, presos políticos a los que se les aplicaría la Redención de Penas por el Trabajo, a razón de cinco días de redención por cada día de trabajo, además de cobrar el mismo salario que el resto de los trabajadores libres del ramo que se tratase, incluso las horas extraordinarias, incluso pudieron llevarse a las familias a vivir con ellos. Obtenida la libertad casi todos pedían seguir trabajando allí. En total trabajarían en la obra unos dos mil obreros en turnos continuos de ocho horas. El Valle de los Caídos se inauguraría oficialmente el 1 de abril de 1959, allí serían enterrados treinta y tres mil muertos de los dos bandos.

Hasta aquí la Historia Real, ahora llega la Memoria Democrática que decide que aquella Cruz que simbolizaba la reconciliación, el perdón mutuo y el sacrificio de un pueblo que había superado los odios de una guerra se convierta en el símbolo de la discordia y el enfrentamiento. Como nos recordaba Antonio Machado:

Españolito que vienes

al mundo te guarde Dios.

Una de las dos Españas

Ha de helarte el corazón”.

“Resignificación”, nueva palabra inventada por los nuevos magos de la palabra, donde nada significa lo que quiere decir, mentes retorcidas con el único fin de engañar. Esa es la nueva definición y la noticia: “a finales de la próxima semana se publicará un concurso internacional de ideas para resignificar el Valle. Nada más entrar a la basílica, los visitantes verán una musealización en homenaje a la memoria y a las víctimas de la Guerra Civil”

Todo ello fruto de una acuerdo del insigne ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolini y el Cardenal José Cobo, por el que la Basílica no se va a desacralizar, según define la noticia el proyecto se presentará a concurso internacional y constará de tres áreas: 

  • La resignificación global de la zona como concepto, arquitectura y paisaje de todo el conjunto.
  • Construcción de un Centro de Interpretación o museo, previsto en la explanada.
  • Musealización que complete la resignificación con un relato inclusivo, respetuoso y acorde con los valores democráticos actuales que se extenderá desde el centro de interpretación hasta el interior de la basílica.

El gobierno, con su Ley de Memoria Democrática en la mano, es el primero en la fila. No les basta con exhumar, con señalar; ahora quieren convertir el Valle en un museo de “su verdad”, un lugar donde los muertos sirvan a su relato. Son ellos quienes agitan esta resignificación, quienes sueñan con placas y discursos que tapen el silencio de los caídos. Y en su afán por borrar el pasado, no ocultan lo que realmente ansían: derribar esa cruz, hacerla pedazos, como si así pudieran dinamitar la historia que les incomoda. Son los arquitectos de esta profanación, y no descansarán hasta que el Valle sea irreconocible. Es la misma fórmula estalinista de siempre, la de convertir (ahora llamado resignificar) lo templos en museos que hagan apología del ateísmo. Esto es socialismo, no olvidemos que el espejo del actual presidente del PSOE se llamaba Largo Caballero “el Lenin español”. Seamos sinceros: esto no es sólo sobre memoria. Es sobre la cruz. Esa mole de 150 metros que aún incomoda, que sigue siendo un puñetazo en el paisaje y en la historia. No lo dicen abiertamente, claro, pero el brillo en los ojos de algunos delata el sueño: dinamitarla, hacerla caer, borrar el último eco de un tiempo que quieren enterrar del todo. Y la jerarquía eclesiástica, con su pasividad, les allana el camino, cesando a Santiago Cantera y otros dos frailes, por su negativa a doblegarse a los intereses de este gobierno.

Me duele el alma al ver cómo se usa el pasado para el juego del presente. Mientras el país se desangra en crisis y desencuentros, el gobierno agita el Valle como una bandera, y la jerarquía eclesiástica, cómplice por omisión, que abandona a esos frailes valientes como Santiago Cantera, el prior benedictino que defendió el alma del Valle hasta que lo cesaron de forma mezquina, en un castigo que huele a presión política. Esos obispos y cardenales que bendijeron el Valle hace décadas y hoy se lavan las manos. Cantera y sus hermanos son héroes, pero la cúpula los deja solos, enfrentándose a un gobierno que quiere expulsarlos de su hogar. La jerarquía ecuménica calla mientras el Valle se tambalea, traicionando no sólo a los frailes, sino a los muertos que juraron custodiar. Si esto es fe, que alguien me lo explique.

Pienso en José Antonio Primo de Rivera, cuyo descanso en el Valle fue un símbolo de unir a los caídos. Su tumba, frente al altar, era un intento de dar sentido al dolor, de nombrar la reconciliación soñada. Sacarlo en 2023, con el gobierno al mando y la jerarquía eclesiástica mirando al suelo, no fue justicia; fue arrancarle un trozo al Valle, dejarlo huérfano. Si hasta él perdió su paz, ¿qué queda para los miles sin nombre que duermen a su lado?

Luego está Isabel Díaz Ayuso, la presidente de Madrid, que tuvo en sus manos una herramienta poderosa: declarar el Valle de los Caídos como Bien de Interés Cultural. Podía haberlo blindado, haberlo puesto a salvo de las garras del gobierno central, pero no hizo nada. Prefirió el cálculo político, el silencio cómodo, dejando que el Valle se desangre en esta batalla ideológica. Su inacción no es neutralidad; es complicidad. Mientras presume de defender la libertad, abandona un pedazo de historia que merecía su protección. Miró para otro lado, y ese gesto pesa como una losa.

Los muertos no son peones. No son herramientas para el guion del gobierno, para la pasividad de Ayuso ni para la cobardía de la jerarquía eclesiástica. Resignificar el Valle es un insulto a quienes descansan allí, hombres de ambos bandos arrojados a una fosa común disfrazada de monumento. Como escribió Miguel Hernández en su Viento del pueblo: «No hay más que un río de sangre / y ese río es el que pasa». Ese río corre bajo el Valle, y nadie tiene derecho a desviarlo. Los muertos no necesitan museos ni cruces rotas; necesitan paz. Dejadlos descansar, por Dios o por lo que quede de honor. Que la Cruz siga en pie, no como victoria, sino como grito mudo de nuestros Valores. 

José Antonio Gordón

Un comentario en «Dejad a los muertos que descansen en paz»

  1. En este aspecto ,referente a su significado de reconciliación nacional puedo asegurar que un tío mío,que llego a tener el carnet número 2 del PSOE,y escolta del «campesino»,un militar republicano,se le ofreció ser enterrado en el valle,a lo que se negaron su esposa y el,no creo que deba resignificarse nada,está muy bien significado y es que aquella guerra pasó ,y no debe volver a repetirse y para que no se repita sí deberíamos en la medida de todas nuestras posibilidades explicarlo y difundirlo.
    Pero puede que esto vaya en otro sentido,es muy posible,cualquier escenario negativo es posible.
    Fíjese que pegaron fuego a Notre Damm,además con un espectáculo simbólico muy extraño .
    Luego afinando un poco más,y concretando en las figuras de Franco y José Antonio ,creo que aunque las formas no me han gustado nada,si entiendo que ellos,allá donde estén estén más agusto separados,aunque ya se hayan perdonado ,pero vamos yo insistiría en el significado de concordia eterna entre españoles

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