Una ley que amenaza la biodiversidad y la ética
El pasado jueves 20 de marzo de 2025, España dio un paso atrás en la protección de su patrimonio natural al aprobar una ley que desprotege al lobo ibérico, permitiendo su caza bajo el amparo de una enmienda colada en la Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario. Este giro legislativo, impulsado por el PP con el apoyo de Vox, Junts y PNV, no solo traiciona años de lucha ecologista por la conservación de una especie clave, sino que pone en riesgo el equilibrio de nuestros ecosistemas. El lobo, lejos de ser el enemigo que algunos pintan, es un símbolo de la naturaleza salvaje y un aliado indispensable para mantener la salud de nuestros bosques y montañas.

La excusa de esta ley es la supuesta «coexistencia» con la ganadería, pero la realidad es que se cede a presiones de lobbies ganaderos sin base científica sólida. Estudios como el de Juan Carlos Blanco, encargado por la Comisión Europea en 2023, demuestran que la depredación del lobo sobre el ganado es mínima —apenas un 0,065% anual en la UE— y que los ataques se reducen drásticamente con medidas preventivas como perros mastines o cercados adecuados. Matar lobos no solo es innecesario, sino que puede ser contraproducente: al desestructurar las manadas, se generan más individuos dispersos que, incapaces de cazar presas silvestres, podrían incrementar los conflictos con el ganado. Lejos de solucionar problemas, esta ley los agrava.
El lobo ibérico no es solo una especie más; es un emblema de nuestra identidad y un regulador natural de poblaciones de ungulados como ciervos y jabalíes, que, sin control, devastan cultivos y bosques. Permitir su caza libremente al norte del Duero —donde habita el 95% de su población en España— amenaza con revertir décadas de recuperación tras haber estado al borde de la extinción. Organizaciones como WWF y ASCEL han advertido que esta medida no solo ignora la ciencia, sino que abre la puerta a un exterminio disfrazado de «gestión». ¿Qué mensaje enviamos al mundo cuando, en pleno 2025, priorizamos intereses económicos cortoplacistas sobre la conservación de la biodiversidad?

Esta ley, además, es un insulto ético. El lobo ha sido demonizado durante siglos, cargando con una «leyenda negra» que no corresponde a su naturaleza tímida y esquiva. Los ataques a humanos son prácticamente inexistentes —el último documentado en España data de 1974—, y su papel ecológico es insustituible. Sacrificarlo por presiones políticas y económicas es una muestra de cinismo y una traición a las generaciones futuras, que merecen heredar un país con sus ecosistemas intactos. No podemos permitir que el lobo vuelva a ser un trofeo de caza, como lo fue hasta 2021, cuando se logró su inclusión en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE).
Es hora de alzar la voz. Esta ley no solo ataca al lobo, sino a la esencia misma de la conservación ambiental en España. Desde las organizaciones ecologistas hasta la ciudadanía, debemos exigir su derogación y abogar por un modelo basado en la coexistencia real: apoyo a ganaderos para implementar medidas preventivas, no balas. Que el lobo siga siendo el guardián silente de nuestras sierras, que su aullido resuene como un canto de resistencia en la noche, un eco vivo que nos recuerde que la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella. No dejemos que su luz se apague en el crepúsculo de una decisión tan injusta como innecesaria.
Cristina Pérez González

Buenos días,totalmente de acuerdo,además de todo lo que dices,el aumento de número de jabalíes y zorros,hace que sea indispensable el lobo como regulación de las especies,yo simplemente pagaría al ganadero,como se ha hecho hasta ahora si hubiera alguna muerte de algún animal.Nos quitan el lobo y ya nos han quitado también el chuletón de ternera,.Lo quieren todo y casi gratis.
Buenas tardes….no dudo de las buenas intenciones de Cristina con este comentario.
Pero discrepo totalmente con el argumentario científico en que basa su artículo.
Hoy en día, el lobo ya no es una especie en peligro de extinción…Es más, el protocolo de Berna, recientemente ha pasado de considerar al lobo como especie protegida frente a la consideración de especialmente protegida.
Las poblaciones de lobo están en aumento.
El problema que tiene tanto la ganadería extensiva como intensiva no el el número de bajas ganaderas…..sino el lucro cesante que generan los lobos en sus ataques a los rebaños. Bajan la fertilidad de todo el rebaño , la producción lechera..etc….a causa del estrés provocado.
Se necesitan acciones , que mantengan controladas las poblaciones de estos canidos, así como.mantenerlos alejados de las poblaciones y de sus instalaciones ganadras….. El lobo es uno de mis animales favoritos.
Coincido contigo Lucio sobre que las poblaciones de lobo están en aumento , pero la solución para los problemas con la ganadería no pasan por la matanza indiscriminada de ellos. Con mi texto tampoco pretendo infantilizar al lobo o una visión romántica del mismo. Lo que quería destacar es que un conflicto tan importante no debe de pasar entre unas enmiendas de otra leyes que nada tienen que ver, sino que debe hacerse un estudio serio y soluciones reales para mantener el equilibrio entre la ganadería y lo salvaje. Alterar por medio de la intervención del ser humano el equilibrio natural ya sabemos lo que conlleva.
PD: Los censos más recientes (Junta de Castilla y León 2022-2023 y estimaciones de Fundación Artemisan 2023) indican que en España hay entre 2.500 y 3.000 lobos, con un 60-80% al norte del Duero (aproximadamente 1.500-2.400 individuos). Esto refleja una población significativa y en leve aumento (+4% en Castilla y León desde 2012-2013; +26% nacional según Artemisan desde 2014)