¡Hola a todos! Después de un verano que muchos podrían llamar «parón vacacional», aquí estamos de nuevo, con las pilas cargadas y el espíritu renovado. Pero, ¿parón? Nada más lejos de la realidad. En nuestro caso, estas semanas han sido un torbellino de movimiento, conexión y creación. No hemos estado tumbados en una hamaca, sino recorriendo las tierras de España, juntándonos con camaradas de siempre y dando vida a proyectos que pronto verán la luz. Hoy os cuento un poco de este viaje y cómo nos prepara para lo que está por venir: un enfoque total en la Hispanidad.

Imaginad el norte de Galicia, ese rincón salvaje y resistente donde el Atlántico se estrella contra acantilados imponentes. Las Rías Altas nos recibieron con su bruma misteriosa y sus faros centinelas, como el Faro de Cabo Ortegal o el de Estaca de Bares, que vigilan el horizonte como guardianes de nuestra historia. Estos lugares no son solo postales turísticas; son símbolos de resistencia. En medio de vientos que azotan y olas que rugen, hemos caminado por senderos que evocan la tenacidad de nuestros antepasados, esos que nunca se rindieron ante la adversidad. Y es que, en Galicia, la resistencia no es solo un concepto: es el paisaje mismo, con sus pueblos aferrados a la costa y su gente que, generación tras generación, ha defendido su identidad.

Durante este periplo, nos hemos reunido con camaradas de diferentes rincones de España. Conversaciones intensas alrededor de una mesa con pulpo a la gallega o un buen ribeiro, donde ideas fluyen como el Miño hacia el mar. Hemos forjado alianzas, esbozado planes y dado forma a nuevos proyectos que, os lo aseguro, van a resonar fuerte. No se trata solo de turismo; es un reencuentro con lo nuestro, un recordatorio de que España es un mosaico vivo de culturas unidas por un hilo común.
Ahora, de vuelta al «trabajo» –o mejor dicho, a la acción diaria–, nuestro foco está puesto en la Hispanidad. En breve anunciaremos iniciativas que celebran y fortalecen ese lazo que nos une no solo dentro de nuestras fronteras, sino con todo el mundo hispano. Proyectos que honran nuestra herencia, impulsan la resistencia cultural y miran hacia un futuro donde la identidad no se diluya, sino que se fortalezca.

Si algo nos ha enseñado este verano es que el descanso verdadero no está en la inactividad, sino en el movimiento con propósito. Gracias a todos los que nos habéis acompañado en este camino, ya sea en persona o desde la distancia. ¡Manteneos atentos, porque lo mejor está por llegar!
Cristina Pérez González
